¿Por qué muchas niñas se están suicidando?

Una teoría…

Por Psic. Gabriela Merino

He pasado los últimos tres años de mi vida dedicando parte de mi agenda a la investigación y al trabajo gratuito con adolescentes, después de la creciente ola de suicidios de chicos entre 12 y 16 años, que desató a partir del 2013 en México. Nuestros niños se estaban quitando la vida…En las redes sociales se difundía como una moda, y en mi consultorio en línea aumentaba el número de jóvenes pidiendo auxilio antes de tirarse por las vías del tren, o en un rincón, en la soledad sombría de su habitación.

 

Me obsesionaba la pregunta del ¿por qué?, por qué estaban llegando a estos extremos, ¿qué sería tan diferente hoy?

Después me di cuenta lo que las redes sociales empezaron a representar para las personas: la oportunidad de ser escuchados y de ser reconocidos, y pude ver que había un patrón en la mayoría de los casos: una llamada de auxilio en forma de publicación a través del muro de Facebook o de whatsapp antes de llevar a cabo el suicidio. Esa necesidad de corroborar si eran importantes para alguien o que alguien podría conocerles y comprender con simples pero radicales acciones lo profundo de su sufrimiento.

 

En el acto mismo iba implícito la oportunidad de delatar, y de gritar a los cuatro vientos que eran víctimas impunes de algún maltratador: padre, madre, hermano(a), pareja, grupo escolar, sociedad…

Porque debido a la fuerte exposición de hormonas cada vez más jóvenes las niñas (entre los 7 y 8 años de edad) empiezan la pubertad, según un estudio publicado por la revista “Pediatrics”, cuyo autor principal fue el doctor Frank M. Biro. (Nota completa aquí: http://www.vanguardia.com.mx/15dejoveneshispanasiniciansupubertadcuandotienensieteanos-529178.html)

 

Esto según mi punto de vista conlleva grandes complicaciones, ya que las chicas se están enfrentando a necesidades y sensaciones corporales para las que ni su mente, ni su entorno social están preparados, ya que en su mente de niñas, permanece el anhelo de la satisfacción inmediata de sus necesidades, sólo que ahora no se trata de juguetes o comida… Los enojos y rabietas por la falta de tolerancia a la frustración, y el confrontamiento con los padres, las lleva a experimentar una gran culpa y rechazo hacia sí mismas y a cometer conductas autodestructivas como cortarse, consumir sustancias adictivas, involucrarse en relaciones sexuales sin protección, en relaciones de pareja violentas, etc.

 

Imaginen el cuadro: Rechazo y conflictos con los papás, criticas de los familiares, burlas de los compañeros de escuela, abuso por partes de chicos y chicas más grandes y con mayor entendimiento de la sexualidad… y una sociedad que lejos de acogerlas las critica, señala, y ataca. A veces sólo necesitan un abrazo de papá y mamá, aun cuando cometan errores y lleven a cabo travesuras, como cuando aún tenían cuerpo de niñas… Amor y aceptación incondicional de parte de los seres más importantes de su vida, aun cuando en el resto del mundo no haya espacio para ellas.

 

 

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