Hablemos de suicidio

¿Por qué una persona decide quitarse la vida?

Por Psic. Gabriela Merino

SUICIDIO…Es un tema del cual no queremos hablar, es un nombre que no queremos leer ni escuchar… Es un tabú. Cerrar los ojos y pretender que no está ocurriendo no va a cambiar la situación.

Sí, en México y en el mundo la tasa de suicidios va en aumento de una manera alarmante y uno de los grupos más vulnerables son los jóvenes, porque se sienten muchas veces indefensos, sin los suficientes recursos físicos, económicos y legales para enfrentar o alejarse del acoso y violencia que sufren dentro de sus hogares o escuelas. Si los adultos, que deberíamos de ser los guardianes no escuchamos y no vemos… Si los defensores no hacen nada…

¿Qué está pasando en la vida de una persona para sentir que se le han acabado los recursos y las opciones? ¿para sentir que no existe otro camino posible?...

Estamos hablando de gente que ha sufrido violencia y acoso probablemente desde la niñez temprana y se ha acostumbrado a creer que merece ser tratado mal. Estamos hablado de individuos a quienes sus tutores les enseñaron a ver los problemas como dramas, en lugar de retos que requieren solución. Probablemente de gente que ha sido tan anulada, y tan abusada, que se ha cansado de rogar, de luchar, de gritar… porque cuando más lo ha necesitado nadie le supo escuchar.

Cuando una persona se quita la vida, ya no está viendo con claridad, algo en su interior ya se quebró, ese instinto natural de supervivencia se ha nublado, se ha perdido, por una agresión muy fuerte hacia su integridad física y/o moral.

Cuando todos sus esfuerzos por “ser” y “estar”, por formar parte de una comunidad se ven imposibilitados por el rechazo, el rezago, la discriminación, las críticas y las burlas.

Cuando el dolor del alma es demasiado grande, cuando la existencia se vuelve insoportable, ya no tienen ganas de vivir.

Tal vez podrás tacharme de romántica o idealista, pero no dejaré de insistir en el amor. Sé que no nacimos sabiendo cómo amar. Cada uno tiene su propia historia, sus propios miedos, su aprendizaje, pero antes de maltratar, descalificar, agredir o violentar con palabras, acciones, abusos físicos o económicos, amenazas, gritos u omisiones a una persona, llámese hijo(a), pareja, empleado, amigo(a), etc. Antes de limitar sus posibilidades de supervivencia a través del control económico o físico… Piensa que no eres el centro del mundo, que allá afuera, la sociedad y el mundo se ha convertido en un nido de víboras y lobos, y que tu falta de voluntad para controlar tu neurosis y tus reacciones de ira, y tu falta de conciencia y consideración hacia el bienestar del otro, podrían ser la gota que derrama el vaso de la tolerancia que tiene un individuo hacia el maltrato que ha recibido un individuo en la vida.

Por otro lado, si eres testigo de violencia de cualquier tipo hacia un individuo y lo fomentas, apoyas y permites, eres tan culpable como el perpetrador, y si eso lleva a una persona a acabar con su vida, eres igualmente un ASESINO.

La gente no necesita ser perfecta, tu no lo eres, nunca lo fuiste ni lo serás. Tus críticas, gritos y descalificaciones lejos de edificar destruyen. Padres, madres, maestros, estudiantes, abran los ojos, presten oídos, pero sobre todo: ABRAN EL CORAZÓN.

 

 

Si estás siendo víctima de cualquier tipo de violencia, no te calles, habla con tus amigos, acércate a la persona en la que más confíes, puede ser tu pareja, un familiar lejano, un maestro o tutor. Busca ayuda terapéutica, para conservar la integridad en tu interior.

Comentarios: 4
  • #4

    Yeni Onofre (lunes, 10 octubre 2016 11:53)

    Nosotros como personas tenemos ideales, pero por alguna manera estos se ven destruidos por cosas ajenas a nosotros que pasan en la sociedad, no necesariamente de sufrir violencia por alguien, sino que ciertas personas son egoístas con nuestros sueños, de manera sutil denigran nuestro pensar y de cierta manera nos tiran de nuestra nube, de ahí creemos que todas las personas serán igual y que lo único que recibiremos de ellas, sera algo malo, o queremos que esa gente se ponga en nuestro lugar, pero como esa gente no vivió lo mismo que nosotros no puede mostrar empatía o decirlos lo que queremos escuchar, de cierta manera nos vamos aislado de la sociedad pensando que esa gente no vale la pena, siquiera sentimos que nuestra familia nos entiende, y que como jóvenes estamos en una "etapa" algo que sacan los padres para todo desvío que tenemos. Realmente nos sentimos solos y que nuestro mundo se acaba y que ningún tipo de palabra nos ayudara o bien no se nos ha presentado, sentimos que estamos solos y que todo lo que hacemos en nuestra vida no va como quisiera que nos fuera o que lo que planeamos no se cumple o termina siendo una basura, sentimos que el mundo se nos viene encima, por lo tanto optamos por medidas alternas, pensar en el suicidio, una alternativa fácil para lo que pasamos, pero difícil de realizar, puesto que alguno como persona no desea sentir ningún dolor jamas. Todas esas cosas que pasan en nuestra vida son por algo, lo que pasa en nuestra vida son situaciones para hacernos mejor personas, es como cuando pides ser tolerante y se empiezan a presentar situaciones en la sociedad para que seas eso que quieres ser, y como por igual, eso que no se cumple es porque aun no estábamos preparados para que se cumpliera o aprender a saber perder, sin la necesidad de sentirnos deprimidos

  • #3

    JoséCarlos (jueves, 15 septiembre 2016 07:42)

    Es muy triste pensar que existen personas con vidas tan miserables que creen que el suicidio es la respuesta. Tenemos que crear consciencia y extender nuestra mano solidaria a esos que necesitan nuestra ayuda cómo hermanos en Cristo.

  • #2

    Víctor Martinez (martes, 13 septiembre 2016 01:37)

    Sin duda el aumento en el suicido juvenil es multifactorial pero en la mayor medida se debe al la escasa o tal vez nula atención de los padres, aunado ésto a un ambiente social cada vez más violento. Esto nos lleva a la reflexión sobre qué es lo que nuestra sociedad está haciendo y dejando de hacer para ayudar a nuestros jóvenes en esa difícil etapa de su vida.

  • #1

    Adelaida (lunes, 12 septiembre 2016 22:01)

    Hay veces que nuestra propia familia hace sentirnos mal al grado q no quieras estar en esta vida