¿DE DÓNDE SURGE EL SUFRIMIENTO?

Por Psic. Gabriela Merino

 

Existe una gran diferencia entre estar triste y sufrir. La tristeza es un sentimiento normal, y proviene del dolor: puede ser por una lesión física, o por una circunstancia que no nos gusta, porque de alguna manera daña nuestra integridad moral o autoestima. También es normal sentir tristeza cuando tenemos una pérdida de un objeto o ser muy querido. La pérdida de todo aquello que nos produce una sensación de seguridad, confort, equilibrio y estabilidad en la vida nos produce dolor emocional y miedo, porque conlleva un cambio en nuestra vida que no siempre tenemos la certeza de poder enfrentar. Y siempre, en todo caso, está bien llorar, porque eso nos permitirá liberar las emociones dolorosas y reequilibrar el alma, pues lo único constante es el cambio.

Cambia nuestro cuerpo, cambian nuestras emociones, amigos se mudan de ciudad, familiares mueren, cambia nuestro estado de salud, se puede perder el empleo, el prestigio, alguien muy querido deja de querernos y se aleja, cambian nuestros intereses y los de nuestros seres queridos, cambia nuestro carácter, los demás maduran y nosotros maduramos. Lo que una vez fue un paisaje verde hoy es una gran ciudad. Se pierden los muebles y las casas en inundaciones o huracanes.

 

La tristeza también viene cuando algo que deseamos mucho, no lo podemos lograr, o conseguir.

 

Sí, hay cosas que duelen y causan tristeza, hay cosas que provocan de inmediato ganas de llorar. Y si dejas que las lágrimas fluyan te desahogas. Pero así como aceptas que algo te duele y te da tristeza y te permites desahogarte, una vez logrado esto, es importante que aceptes la realidad: HAY COSAS QUE HAN CAMBIADO, Y OTRAS QUE NUNCA SERÁN COMO LAS IMAGINAS. HAY MUCHAS PERSONAS QUE JAMÁS VOLVERÁN A SER LO QUE ALGUNA VEZ FUERON CONTIGO, Y MUCHAS OTRAS QUE JAMÁS LLEGARÁN A ALCANZAR EL NIVEL DE LO QUE ESPERAS, al menos no en el momento en que las quieres, nadie sabe con el tiempo qué pueda pasar.

 

El sufrimiento pues, surge cuando nos resistimos a aceptar a las personas como son. Viene cuando nos resistimos a aceptar la enfermedad. Cuando nos resistimos a vivir de acuerdo a nuestras limitaciones. Cuando nos resistimos a aceptar que cierta persona nunca tendrá la capacidad de amarnos como deseábamos o que algo o alguien ha salido de nuestra vida y debemos de adaptarnos a llevar nuestra rutina ahora con su ausencia.

 

La negación, la resistencia, el berrinche, la obstinación…. Van a llevarnos a sufrir.

 

Con humildad… lo mejor es aceptar. Dejar de intentar cambiar lo que no se puede, y aprovechar aquello de lo que sí podemos echar mano para salir adelante y disfrutar.

 

No podemos controlar las circunstancias, ni el flujo de la vida, ni el desarrollo y camino que elegirán los demás. Pero siempre, podemos aprender a centrar nuestra atención en lo mejor que tenemos y dejar de desperdiciar el tiempo en batallas de antemano perdidas que sólo nos roban energía importante y necesaria para lograr nuestros sueños.

 

Si un camino no te lleva a lo que quieres… Es hora de tomar otro camino. 

 

 

 

 

Comentarios: 5
  • #5

    Andrea Gonzáles (miércoles, 22 febrero 2017 23:18)

    Muy buen artículo, me hizo reflexionar sobre todas las veces en las que por algún cambio que no quería aceptar, o la muerte de alguien, terminé sufriendo. Cuando eran situaciones que yo no podía controlar, y en cambio, mis pensamientos sí los puedo controlar.

  • #4

    Patricia (sábado, 27 agosto 2016 02:23)

    Excelente psicologa, muy estructurada, muy inteligente

  • #3

    Angel Barrios (viernes, 26 agosto 2016 07:19)

    Muy buena publicación, muchas veces tenemos miedo al cambio

  • #2

    Magda Casanova (viernes, 26 agosto 2016 02:07)

    Excelente publicación, me encantó

  • #1

    Mario Hernandez (jueves, 25 agosto 2016 16:27)

    Alguien alguna vez me dijo que era adicto al sufrimiento, y eso, ya lo sabia, pero lo mas dificil de aceptar era mi necesidad de atencion y mi egocentrismo me delataba. Generalmente vivimos repitiendo patrones y desde pequeño aprendemos a manipular, ser la victima y conmiserarse es tan placentero y puedes obtener todo lo que quieras al menos que te topes, como yo lo hice, con uno mismo, cuando ya te rebasa toda una avalancha de cinismo e hipocrecia, entonces entenderás lo que es vivir en el infierno. Siempre se puede, creeme, salir de el. Solo haste responsable de tus actos. TQM